Enfermedad periodontal
La periodontitis destruye el hueso que sostiene los dientes. Avanza sin dolor durante años y, cuando aparecen la movilidad o los cambios de posición, la pérdida ósea ya es considerable. Es la principal causa de pérdida dental en adultos.
El tratamiento parte siempre por la fase no quirúrgica: destartraje, pulido radicular e instrucción de higiene. La cirugía se plantea sólo en las zonas donde, tras reevaluar, persisten bolsas profundas.
Qué resuelve
- Bolsas periodontales que no cierran con tratamiento no quirúrgico
- Encía inflamada de forma persistente
- Contorno gingival asimétrico o sonrisa gingival
- Recesiones que dejan la raíz expuesta
- Falta de encía adherida alrededor de una pieza o un implante
Después de la cirugía
El postoperatorio es habitualmente leve. Se indica una higiene específica para la zona operada durante las primeras semanas y se controla la cicatrización.
El resultado a largo plazo depende de la higiene diaria y de los controles periódicos: la enfermedad periodontal se controla, no se cura de forma definitiva.
Preguntas frecuentes
¿Se puede evitar la cirugía?
En muchos casos sí, si la enfermedad se detecta temprano y la fase no quirúrgica funciona. Por eso importan los controles.
¿Vuelve a crecer el hueso perdido?
En situaciones específicas se pueden realizar técnicas regenerativas. No en todos los casos.
¿Es doloroso?
Se realiza con anestesia local y el postoperatorio suele ser más leve que el de una extracción.
